Historicamente las cosas parece que sucedieron de otro modo ... en el 306 d. C., llega a la Península Ibérica Daciano con la orden de erradicar los focos de cristianismo que se habían detectado en Hispania. Este pretor atraviesa la Península siguiendo la calzada romana que iba de Caesaraugusta a Emerita Augusta, dejando una serie de mártires, entre ellos los Santos Niños Justo y Pastor, en Complutum.Los niños serán ajusticiados en la basílica romana, que era el lugar donde se aplicaba la justicia, y son condenados a la decapitación. Siguiendo las tradiciones romanas, las penas de muerte no se realizan en el interior de los municipios sino extramuros, por lo que son llevados a los Campos Laurados.

Textos: Miriam Alhambra.
Imágenes: Manuel Morata.
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